Tres dicen, dos consecuencias y un ejemplo: metro, Veles e Vents y Tabacalera

Dicen que los medios de comunicación, más que reflejar la realidad, la conforman. Dicen, también, que su influencia deriva no tanto del tratamiento que dan a sus informaciones como de la propia selección de contenidos, lo que los teóricos llaman tematización. Consecuencia: la selección de unos contenidos u otros, unida al enfoque que se les dé, contribuye a conformar una realidad determinada. Dicen, además, que los receptores optan por uno u otro medio en función de su afinidad con la realidad que conforma. Consecuencia: un determinado usuario acaba por conocer y dar importancia sólo a lo que su medio de cabecera incluye entre sus contenidos. 

Sin embargo, al igual que permite la convergencia de formatos, internet también hace posible la integración en un mismo discurso de realidades conformadas por diferentes medios, lo que le acaba confiriendo un carácter supramediático que facilita la conformación de nuevas realidades y que hace casi imposible que un hecho sea víctima de la temida espiral del silencio.  

Y, ahora, el ejemplo. 

El mismo día en que los familiares de las 43 personas fallecidas en el accidente de metro de julio de 2006 se concentraban como cada día 3 de cada mes, un perito declaraba en el juzgado que la tragedia se podría haber evitado con una baliza autoprogramable, una baliza que, seguro, habría sido más barata y útil que el edificio Veles e Vents que por entonces se construía en el puerto para acoger a los VIP de la Copa del América y que ahora, pese a su increíble coste, requiere trabajos de mejora (Chipperfield tenía razón), trabajos de mejora que también requiere la Línea 1 de Metrovalencia, que a punto ha estado de volver a dar nombre a una catástrofe, que tampoco ha sido explicada convenientemente y tampoco ha originado la asunción de responsabilidades políticas, responsabilidades políticas que, en cualquier caso, sí que deberán asumir los responsables del Ayuntamiento de Valencia si el Tribunal Supremo considera irregulares los derribos de las naves laterales y traseras del complejo industrial de Tabacalera una vez hayan sido demolidas.  

Perdón por la demagogia.

Las aguas que se llevaron la transparencia -[bienvenidos]

El fuerte temporal que en octubre asoló la Comunitat Valenciana causó daños en numerosas comarcas y paralizó durante días la vida de un buen número de sus habitantes. Inundó estaciones y garajes, anegó bajos, inutilizó vehículos, interrumpió el tráfico ferroviario y obligó a cortar carreteras.El agua se llevó por delante millones de euros y, también, la escasa transparencia que le quedaba a los gobernantes del Partido Popular.

La Generalitat impidió que los medios de comunicación y los diputados de la oposición comprobaran los efectos de las lluvias en el Palau de les Arts, cuyo coste, cifrado en más de trescientos millones de euros, no impidió la inundación. Sólo la difusión de un vídeo por parte de la portavoz del grupo municipal socialista en el Ayuntamiento de Valencia, Carmen Alborch, ha permitido que los valencianos pudieran constatar lo ocurrido.

La respuesta ha sido furibunda. El PP de Rita y Camps ha dicho que los socialistas han perjudicado la imagen de la ciudad y Canal 9 ha silenciado el vídeo, emitido por los informativos de TVE, Cuatro, Tele5 y La Sexta y que, durante horas, abrió las ediciones digitales de los diarios nacionales.

Es la derecha que nos gobierna. La derecha que piensa que informar con transparencia de lo que ocurre en la ciudad es perjudicar sus intereses. La misma derecha que derriba las naves laterales y trasera del complejo de Tabacalera. La misma que pretende robar el alma al barrio del Cabanyal. La que permite que el Arzobispado modifique a su antojo las naves de Cross. La que acepta el chantaje del magnate de la Fórmula 1. La que enmudece mientras otro multimillonario decide qué hacer con la Copa del América. La que manipula la televisión pública. La que fomenta que los niños estudien en barracones. La que permite listas de espera en la atención primaria y privatiza la sanidad de todos. La que construye aparcamientos en los barrios ricos mientras manda la grúa a las zonas obreras. La que mantuvo durante meses el pirulí del Papa pese que la Constitución consagra la aconfesionalidad del  Estado. La que quiere boicotear una asignatura pensada para educar en valores. La que critica un AVE que no fue capaz de construir. La que habla de agua pese a que no trajo ni una gota. La que permite que los talentos huyan de la ciudad. La que no sabe qué es la innovación y contesta ¿qué? cuando se le habla de sociedad del conocimiento. La que ha convertido la Mostra y el IVAM en el hazmerreír de los críticos. La que quiere construir sobre fosas en las que fueron enterrados represaliados de Franco. La que ha permitido que el puerto se coma la ciudad. La que ha subido el precio de las viviendas protegidas y la que menos VPP ha construido. La que piensa que la ciudad es de los coches y no de los peatones. La que ha dejado la EMT en situación de quiebra. La que cree que la atención a los mayores es enseñarles macramé. La que obstaculiza el desarrollo de la ley de dependencia. La que confunde las políticas sociales con la caridad cristiana. La que permitió durante más de un año que doscientos inmigrantes malvivieran bajo un puente sin la más mínima atención. La que destruye los centros históricos. La que se vanagloria de crear una concejalía para contrarrestar el cambio climático pero no le dota de presupuesto. La que ha cuadruplicado la deuda municipal. La que se olvida de los barrios, de sus polideportivos, de sus bibliotecas, de sus centros de salud, de sus escuelas y, sobre todo, de sus habitantes. La que piensa que la vida acaba en los límites del término municipal y nunca se ha preocupado por la planificación metropolitana. La que se apropia de la defensa de los intereses de los valencianos mientras hace lo posible para ocultarles que no defiende sus intereses, sino los de unos pocos. La que ha convertido Valencia en la ciudad donde nunca anochece.

Es la derecha que nos gobierna y estas son las imágenes que durante un mes y medio trató de ocultar. 

Es una derecha que se extinguirá pronto; y este es el primer post de un blog que acaba de nacer. Bienvenidos.